martes, noviembre 27, 2007

[[Manejar el enojo]]

La Ira


Respetando y negociando con nuestros hijos

Manejemos nuestras emociones. A casi todos nos gusta la gente natural y sincera.

Compartamos opiniones con quienes nos rodean. No seamos tan reservados y hagamos saber a los demás lo que pensamos, necesitamos y queremos.


Atendamos a nuestra respiración, tono y modulación de voz: nos informan de nuestras emociones y ayudan a que transmitamos bien el mensaje.
  • Miremos a la cara de la persona que tenemos enfrente, tanto cuando nos toca hablar como cuando escuchamos.

  • Escuchemos de verdad. Quien sabe escuchar es más querido por los demás. Y sus mensajes son escuchados con más atención y cariño.

  • Aceptemos opiniones diferentes a las nuestras, aunque no las compartamos.


  • Eliminemos los obstáculos que frenan la comunicación: acusaciones, exigencias, juicios de valor, prejuicios, generalizaciones o estereotipos, negatividades y silencios tortuosos.


  • Respetemos la individualidad, los límites y el espacio de cada uno, para que no se sienta invadida en terreno que se entiende exclusivo.

  • Seamos tiernos y amables al hablar.

Disciplina con Amor

Ser mejor padre aunque no sea sencillo, puede conseguirse siguiendo unos pocos principios que hay que poner en práctica a diario, los cuales enumeraré a continuación:

Principio 1: No se involucre en las luchas de poder de las que es probable que nadie salga victorioso.

Principio 2: Diga cosas agradables a sus hijos de vez en cuando, sobre todo si no las esperan.

Principio 3: Es importante ser raro. No deje que los hijos piensen que son más raros que sus padres.

Principio 4: No haga cosas por sus hijos que ellos sean capaces de hacer por sí mismos, a menos que esté seguro de que le devolverán el favor.

Principio 5: Hay que tener una autoestima alta. Si el padre no la tiene sus hijos tampoco.

Principio 6: Aprenda a pedir disculpas cuando no cumpla sus propias cosas de exigencia al tratar a sus hijos.


Diez Valores Importantes
*
  1. Respetar a las personas mayores: No por imposición sino por el sincero respeto hacia quienes, con una vida de esfuerzos, nos han transmitido la próspera sociedad que disfrutamos.

  2. Respetar a los educadores: Volver a revestirles de la dignidad y respeto que su profesión merece y aceptar su autoridad. Y transmitirlo a niños, jóvenes y adultos.

  3. Solidaridad con los débiles (y no sólo con los marginados) que nos rodean.
  4. Respeto a los bienes y servicios públicos: Educar en la máxima “esto es de todos”.
  5. No dejarnos llevar por el consumismo y controlar la ansiedad de comprar por comprar.
  6. Sólo conduce a la frustración, al deterioro ecológico y otros disgustos más prosaicos.
  7. Aprender a escuchar: de forma incondicional. Dejarles hablar de verdad e intentando ponernos en su piel.
  8. Aprender a esperar, a respetar el turno. Superar la ansiedad de ser el primero, de conseguirlo todo a la primera y rápidamente. Los demás también esperan.
  9. Aprender a perder, a fallar, a asumir el fracaso como un proceso básico de todo aprendizaje de crecimiento personal.
  10. Desarrollar el sentido de responsabilidad, potenciar la cultura del esfuerzo. Organización, puntualidad, empeño por hacer bien las cosas... son planteamientos muy positivos.
    Potenciar la autoestima, cuidar de nosotros mismos. Aceptación, valoración y mimo hacia uno mismo.

Maneja tu enojo

¿Qué es el enojo? El enojo es un sentimiento intenso y normal que todos sentimos. ¿Alguna vez perdiste tu paciencia? ¿Qué hiciste, ¿Vociferaste y gritaste? ¿Rompiste algo? ¿Cómo te sentiste después de un momento? Tal vez te sentiste mejor al rato, pero a menos que hayas discutido tu problema, probablemente no te sentiste mejor.

El truco está en aprender a manejar tu enojo de forma positiva. Respira profundo. Encuentra la forma de desahogar tus sentimientos. No los guardes. No es saludable. Es importante permitir que te sientas enojad@ . a veces las personas se sienten enfermas con dolores de cabeza o problemas de estomago cuando tienen enojo guardado. El enojo es una emoción normal. No es mejor o peor que cualquier otra emoción, como alegría o tristeza. Lo importante es saber como enfrentar el enojo.

No dejes que el enojo te controle. Es posible expresar el enojo sin perder el control. Recuerda, sentirte enojad@ nunca es una excusa para herirte a ti mism@ o a otra persona. La agresividad no es la respuesta.

Cuando agredes físicamente a alguien, te arriesgas a herir o a otras personas. No vale la pena, aléjate cuenata hasta diez. Analiza porque te sientes enojad@ y trata de considerar si puedes hacer algo para evitar que la situación se vuelva a repetir. Usa tu enojo para hacer un cambio positivo. Una vez que hables acerca de tus sentimientos el enojo probablemente comenzará a alejarse poco a poco.



Consejos para enfrentar el enojo


No te dejes invadir por pensamientos pesimistas.



No exageres ni generalices.



Sustituye los “deberían”por los “me gustaría”. En lugar de pensar o decir: “me deberían ayudar”usa; “me gustaría que me ayudarán”.



Procura entrar en contacto con la parte alegre que todos llevamos dentro. Saca tiempo para ti mism@.


Cuida tu salud. Definitivamente, cuando nos duele la cabeza o la espalda, decimos “no estoy pa’nadie”. La realidad es que es nuestra responsabilidad atender a nuestros hijos.


1 comentario:

Carlos Julio Pérez Quizhpe dijo...

Precioso post hermana.

Me gustó el cambiar el "debería" por "me gustaría".

Y mantener la calma en esos momentos cruciales donde se pone a prueba nuestra fe.

Dios te siga bendiciendo hermana. Un abrazo desde Ecuador.

Carlos Julio