martes, abril 01, 2008

=>Una nueva oportunidad<=

Dios es un Dios de oportunidades y estoy más que convencida que la palabra de Dios es real y que sus promesas se cumplen

Dice 2 Crónicas 7:14: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

Esta es una nación en la que el pueblo de Dios le invoca y le clama por que se manifieste con poder en la vida de este país. Durante el recién pasado proceso electoral pude observar distintas actitudes y diversos comentarios, unos esperanzados, otros desorientados y algunos negativos. En otras oportunidades hemos escogido por lo que los medios de comunicación nos muestran, pero ahora la publicidad ya no era la determinante, lo único cierto es que en esa segunda vuelta uno de los dos candidatos resultaría ser el ganador, así que nuestra intercesión y nuestro clamor ha sido orientado a que independientemente de quien ganara las elecciones, este varón sea quebrantado en todo momento por el temor de Dios. Sabemos que nuestra vista no está puesta en el hombre sino en Dios y en lo que El puede hacer a través de nosotros. También creemos que vamos a ver milagros en donde Dios se glorificará en medio de nuestra nación y sus gobernantes

El libro de Jonás en la Biblia nos cuenta la historia de cómo a pesar de la palabra profética del juicio divino que vendría por el pecado sobre Nínive, Dios muestra su infinita misericordia de salvación a través del arrepentimiento y humillación de todo el pueblo y lo más impresionante, es que hasta el mismo rey fue quebrantado y el mismo proclamó el ayuno para todos los habitantes.

Jonás 3:5 “Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.

3:6 Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza.

3:7 E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua;

3:8 sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos.

3:9 ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?

3:10 Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.”


Lo que más me conmueve de esta historia es que da ha conocer una vez más el anhelo de Dios de extender su mano de misericordia sobre nosotros y saber que el se goza en perdonar un castigo cuando le creemos y hay un genuino arrepentimiento de pecado.

Dios nos está dando una nueva oportunidad y como pueblo de Dios y como intercesores puestos en la brecha, debemos seguir clamando porque el Señor se manifieste a la vida de nuestro presidente primeramente y de todas las personas que están en eminencia para que se conviertan de sus caminos a los caminos del Señor y puedan gobernar esta nación en el temor y principios de Dios. Debemos clamar porque sean hombres íntegros y que Dios les de sabiduría, inteligencia y dirección en las decisiones que tomen.

Y sigamos clamando porque la gloria de Dios también sea vista en esta nación a través de un pueblo que le obedece, le cree y le honra.

Agradecimientos a la web